Historia Breve de Springdale
Los arqueólogos
creen que ha habido gente viviendo en esta área por alrededor de
12,000 años. La abundancia de recursos naturales atrajo los primeros
habitantes y los Indios Osage frecuentemente usaron el área para
la cacería. El tratado de los Cherokee en 1828 permitió la
llegada de pobladores blancos de los estados del este.
Para 1840, un pequeño grupo se había establecido alrededor de
una cabaña que servía de iglesia conocida como Shiloh Iglesia
Bautista Primitiva, dando al pueblo el primer nombre de Shiloh. La comunidad
creció lo suficientemente que necesitaba una oficina de correos. Sin
embargo ya había otro pueblo se llamaba Shiloh en Arkansas. A causa
de la abundancia de manantiales en el área, el nombre de Manantiales
en el Valle, “Springs-in-the-Dale” fue sugerido. En 1878 el pueblo
fue incorporado oficialmente como Springdale.
La llegada del ferrocarril en 1881 conectó a los productores agrícolas
con los mercados alejados y Springdale se convirtió en un centro comercial
de compra y venta de productos enlatados que se enviaban alrededor del país.
Al principio de 1900, los productores empezaron a experimentar con la cría
de aves de corral que condujo a inversiones más serias e innovadoras.
Para finales de la Segunda Guerra Mundial, la avicultura estaba sobresaliendo
como la industria más prospera del área. La compañía
Tyson Foods se convirtió en el productor de productos de proteína
más grande del mundo. Además, la industria local de transportación
se floreció. Harvey Jones estableció la empresa del transporte
más grande del país en los años 1950.
El crecimiento de la industria avícola atrajo a más gente para
llenar las crecientes oportunidades de trabajo. La población hispana
en Springdale se triplicó entre los años 1990-1995. Para 2006,
representan 33 por ciento de la población. Además reside en Springdale
la población marshallese más grande afuera de las Islas Marshallese.
Hoy por hoy, Springdale es en gran parte la maquinaria que mueve la prosperidad
económica del noroeste de Arkansas. Los retos para el futuro son el
balancear el rápido crecimiento con la conservación de los recursos
naturales y la belleza que atrajo a la gente aquí en primer lugar.